Juguemos a imaginar… la sinapsis se genera por la colaboración de las neuronas para la generación de algo que el cerebro reclama. Hasta aquí bien. Si trasladamos la sinapsis a la red (red entendida como internet), nos encontramos con el ejemplo más evidente de colaboración sináptica: los hackers. Conforman un red sináptica de trabajo colaborativo.
Si aumentamos el espectro de análisis dando cabida a todos los seres que se conectan a la red (tengan o no intención de colaborar), nos encontramos con un potencial inmenso de capacidad sináptica. Cada ser una neurona, con su axón conectado a la red, produciendo su parte del trabajo, para conseguir algo común.
Dejemos de imaginar por un momento. Traslademos la metáfora neuronal-sináptica a las relaciones sociales. Un grupo de personas que interrelacionan por primera vez, empiezan por establecer canales de comunicación. A veces estos llegan muy pronto, a veces llegan más tarde, a veces no llegan… Pero pongamos por ejemplo que dos personas de ese grupo cruzan sus miradas en un momento (un instante, décimas de segundo), y se establece una conexión sináptica instantánea.
¿Que clase de sinapsis es? ¿Electrica o química?
Digamos que las dos… la sinapsis se produce por que hay ciertos elementos “neurotransmisores” que conectan que son comunes en ambos lados del axón.
Lo que hemos de ser conscientes es que el estblecer estas conexiones es el futuo.
To be continued…