Entramos en terreno fangoso, casi de arenas movedizas, para poder intentar avanzar en la línea planteada en el primer post.
Enfrentemos el pensamieto privado o el pensamiento en conexión. Cuando realizamos el esfuerzo “de imaginar”, o representar en modo gráfico algo en nuestra mente, focalizamos sobre imágenes más o menos unificadas de elementos que conocemos o creemos conocer. (Un ejemplo serian los recursos imaginativos en los procesos masturbativos en la adolescencia). Esa imagen que proyectamos en nuestro interior y que queda suspendida en un punto de nuestro cerebro de forma virtual somos capaces de crearla por un sistema de trabajo colaborativo de nuestras células cerebrales: la sinapsis.
Del mismo modo podríamos aventurar que internet como red o trama de mentes conectadas podría llegar a funcionar sinápticamente.
To be continued…