La voz de las minorías: Como las TIC favorecen el acceso y la democratización de la cultura.

Como las TIC favorecen el acceso y la democratización de la cultura. Un ejemplo en Brasil.
http://www.indiosonline.org.br

El acceso, conocimiento y uso de las nuevas tecnologías es una oportunidad única de conectar culturas, de poder saber y dar a conocer la diversidad que compone nuestro planeta.
La modernización y el acceso a las nuevas tecnologías tienen efectos positivos para las minorías. Podríamos pensar que resulta un ejercicio de conflicto cultural si queremos que naciones indígenas tomen contacto a través de las TIC con realidades diferentes que podrían contaminar su evolución natural. Es una equivocación pensar así.

Las TIC se convierten para las minorías en un canal de comunicación con otros grupos, con personas de otras culturas, de otros países y sirven para dar amplificación a la voz de las minorías. El uso y dominio de las TIC por grupos que no están dentro de los canales habituales de difusión, ni tienen la masa crítica para iniciar esta presencia, es un paso adelante en su lucha por ver reconocidos sus derechos, tener presencia en los medios y conectarse con el resto del mundo.

La plataforma
“Indios on line” es un inmejorable ejemplo de esta amplificación.
Reúne, de momento, a siete naciones indígenas del nordeste de Brasil: Kiriri, Tupinambá, Pataxó-hâhâhâe, Tumbalalá en Bahia, Xucuru-Kariri, Kariri-Xocó en Alagoas y los Pankararu en Pernambuco en una plataforma digital de encuentro e intercambio. Es un espacio web de diálogo intercultural que engloba y suma, facilitando información y comunicación entre sus propios participantes y la población en general.

Objetivos del proyecto
El proyecto busca fortalecer y poner en valor las culturas indígenas garantizando su proyección y desarrollo con autonomía, promoviendo sus derechos tanto individuales como grupales. Está concebido como una red para poder difundir el trabajo realizado por y para las tribus de indios implicadas en el proyecto. Formada por voluntarios y apoyados por partners tecnológicos y ONGs, “indios on line” trabaja para facilitar el acceso a la información y a la comunicación, dentro y fuera, de las comunidades indígenas. Es un proyecto con vocación de traspasar fronteras.

Una red de herramientas
El peso de la red está centrado en la formación y capacitación de los propios voluntarios, favoreciendo el que ellos mismos investiguen y estudien sus culturas y así poder recuperar sus historias, preservar sus tradiciones, actualizar sus conocimientos, poner en valor y dar visibilidad a las minorías de las que son miembros. La creación de espacios concretos de trabajo se materializa con la construcción en las propias aldeas de los llamados puntos digitales, “pontos digitais”. Dónde se ofrece formación y se desarrollan proyectos destinados a mejorar la realidad y la inserción cultural y social de sus naciones.

En el portal disponen de documentos de texto, fotografías y vídeos sobre sus trabajos de investigación, a modo de archivo de memoria. De este modo, actúan como periodistas, historiadores y antropólogos de sus propias realidades. Usan internet para investigar hechos, denunciar irregularidades, estudiar y para el desarrollo de aspectos relacionados con la ciudadanía y de sus comunidades. Dentro de esta línea de capacitación se quiere complementar y enriquecer los procesos de educación escolar desde una perspectiva multicultural, aumentando la calificación de las diferentes etnias para garantizar mejor sus derechos.

Asimismo, en el portal disponen de un área de e-learning. Herramientas digitales como los foros, los chats o los correos electrónicos, se convierten en espacios de aprendizaje y en medio de expresión para comunicar que en “indios on line” se escribe, se graba audio, se hacen fotos, se crean vídeos y todo en libertad y lo más importante: todo se publica en internet.

Una de las últimas iniciativas con más éxito impulsada por la red es la de “celulares indígenas”. Conscientes que las nuevas tecnologías lejos de ser un elemento creador de “brecha digital” puede favorecer procesos de democratización, se quiere dotar a voluntarios con móviles con cámara para que puedan comunicar en cualquier momento información hacia la plataforma web. Es un servicio tanto de denuncia inmediata cómo de establecimiento de un nuevo canal de comunicación con toda la red.

Partners
“Indios on line”, es una iniciativa en constante evolución, por lo tanto, necesita siempre de mayores apoyos y conexiones con otras entidades para crear sinergias positivas. En este sentido, la coordinación la realiza THYDÊWA, entidad sin ánimo de lucro que fue legalizada en el año 2002 y cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura del Gobierno de Brasil a través de diferentes programas nacionales como son los “pontos de cultura viva”, de dónde se obtiene el dinero para la creación de los puntos digitales. La sostenibilidad del proyecto es gracias a la participación de muchos voluntarios (de todas las edades) que van enlazando su conocimiento y crecimiento con los intereses del proyecto.

“Indios on line” un proyecto que crecerá en los próximos años, una experiencia singular y significativa del impacto de las nuevas tecnologías en las minorías étnicas.

Artículo publicado en francés en “Technologies en campagne” para Créatif http://www.creatif-public.net

Web 2.0: Una mirada crítica

Ahora todo el mundo habla de la web 2.0, los noticiarios, los periódicos, la radio, los blogs… Aparece en todos los medios de comunicación. Es un concepto que hemos incorporado a nuestro “mainstream” (a nuestro vocabulario) de forma inmediata, aunque no sepamos realmente a que nos referimos.

Muchos se preguntan, ¿qué es la web 2.0? Es un cambio de versión, una actualización, una revisión, en el fondo es un cambio de conceptos en la arquitectura de la web (más participativa) y en la tecnológica (modelos de negocio, empleo de las tecnologías). A mí me interesa mucho más saber que se esconde detrás de este cambio a nivel del usuario.

Hace unos años, poco antes de la explosión de la burbuja .com, tenía miedo. Sí, tenía miedo a que internet se convirtiera en una parcela privada dónde todo el contenido interesante estuviera controlado por las grandes corporaciones de la comunicación y la información y tener que pagar por uso y por contenido. Por suerte para todos esto no ocurrió. Explotó la burbuja, que se convirtió en un fenómeno sociológico estudiado des de muchas perspectivas y disciplinas, sobretodo las economicistas. Pero se ha estudiado muy poco des del punto de vista del usuario.

El usuario es el gran artífice de esta revolución que llamamos web 2.0, de este cambio de paradigma. Los usuarios son los que acercaron la aguja a la burbuja .com para que explotara. Nos negamos a pagar por contenidos controlados y mediatizados, nos negamos a pagar por aplicaciones que no respondían a nuestros intereses, a pagar por jugar, a pagar por compartir… Desde que empecé a usar internet siempre he pensado que habría que dar acceso ubicuo y universal a la red. Es una forma de luchar contra la brecha digital y favorecer la igualdad. Aun no hemos llegado a ello, aun nos cobran por el acceso, pero poco a poco vamos acercándonos.

Creo que los usuarios han sido siempre conscientes de la filosofía abierta de la red, porque resulta ser algo innato a su creación. Los usuarios conformamos la mente de la red, su memoria, sus neuronas, su inteligencia…

Se han abierto las puertas a un horizonte virtual. Ahora podemos decir tenemos libertad de elección, elegimos dónde jugar y con quien, que aplicaciones usar, que páginas visitar… Los programadores han trabajado bien, han creado herramientas fáciles de aprender y usar, rápidas en cargar, sencillas… Ahora esto ocupa nuestro tiempo tanto de trabajo como de ocio.

Se ha ocupado un espacio que estaba libre. Las personas buscan comunidades afines para compartir, hacer, guardar, rehacer y volver a compartir… y la web 2.0 precisamente facilita todo esto.

Hay que tener claro que internet es una plataforma informática gigantesca que ofrece aplicaciones a sus usuarios. Servicios de editores de texto (de suites ofimáticas completas), de álbumes de fotografías, de repositorios de vídeos, de almacenes de bookmarks… Estas aplicaciones tienen características en común: compartir, crear comunidad…

Todo hay que decirlo, el éxito de la web 2.0 se debe a proyectos digitales que han sido lanzados al estrellato por los propios usuarios, como en los casos de youtbe o flickr.

Por lo tanto lo que debemos apuntar como importante de la web 2.0 es que se basa en la participación. Internet esta plagada de herramientas que invitan a que compartas hasta tus más recónditos secretos. Esta suma: aplicaciones + información añadida por los usuarios es el cambio de paradigma. En la antigua internet estábamos bajo la tiranía del webmaster y del equipo gestor de contenidos que a su vez estaban en manos de las corporaciones. Ahora se han invertido los papeles.remediando el concepto de internet. No hemos descubierto ningún lenguaje nuevo para programar, ni cambiamos los protocolos de transferencia de información, hemos cambiado la forma de utilizar los mismos lenguajes y la forma de ofrecer servicios a los usuarios de la red. Hemos simplificado lo complicado.

Quizá todo este mundo maravilloso se vuelva en contra nuestro. Puede ser. Las grandes corporaciones no desaprovechan las oportunidades, y claro, miles de personas que generan contenido para las páginas web de forma gratuita es una muy grande. Pensadlo, miles de personas o usuarios que visitan páginas y dónde pasan mucho tiempo, un tiempo precioso y que son potenciales visualizadores de publicidad. El Shangri-la de la publicidad!

Quien dice grandes corporaciones también habla de gobiernos y de todo aquel que quiera dominar la información que corre por internet, ¿si la información es poder cómo poder controlar tal cantidad de información?

Por ejemplo, si en un par de horas 10.000 personas se conectan a Flickr y suben tres fotografías cada una sobre algo que les ha pasado en la calle (reporteros ocasionales), tenemos 30.000 fotografías, es decir, un banco de datos de imágenes ingente (teniendo la posibilidad de entrar a formar parte de un fondo de escritorio, de aparecer en un blog acompañando una noticia, etc…).

Si un centenar de bloggers comentan una noticia pueden crear un estado de opinión. Si estos mismos bloggers lo hacen pero esta vez a sueldo de una corporación pueden crear un estado de opinión para favorecer la posición en el mercado de quien paga.

La información es moldeable.
La web 2.0 ofrece al usuario la capacidad de decisión. Decidir, decidir si contrastar la información que recibe por la pantalla, si se la cree, si no… decidir que hace con ella, como la utiliza para generar nueva información, si la redistribuye, si la critica, si…

Este nuevo marco contenedor nos ofrece facilidad, inmediatez, pertenencia (comunidad) y la idea de que llenamos nuestro tiempo de ocio con aquello que queremos hacer.

Las personas se han empoderado de un espacio para compartir y expresarse.
La web 2.0 no es un requisito ineludible para el usuario, puedes seguir conectándote a páginas de filosofía .com, es tu decisión. La interacción será mínima. La web 2.0 ofrece una nueva forma de interactuar, de diseñar, de usar y de pensar de y en internet.

La generación de contenidos por parte de los usuarios es el exponente de la libertad de expresión. En cinco minutos podemos tener nuestro blog en marcha y publicar al momento lo que queremos, lo que nos ha pasado hoy al volver del trabajo, lo que nos ha provocado una noticia que hemos leído, que nos sugieren las hojas de los árboles al caer…

A esta libertad se le suman otros elementos importantes: la voluntad de aportación, es decir, la capacidad que tenemos de querer mostrarnos por escrito, en imágenes, en multimedia… y que nos reconozcan. Y, el otro elemento, es la folksonomía. Construimos nuestro contenido etiquetándolo de manera que conecte con nuestra forma de ser o de trabajar, para que a la vez conecte con etiquetas de nuestros amigos, conocidos o con las de desconocidos… Estamos construyendo la base de una web semántica.

¿Cómo se garantiza la constancia de la participación / aportación de contenido en la web 2.0?
Este es uno de los aspectos más delicados. Depende del sistema que la web en concreto en la que participamos nos devuelva nuestro prestigio. Depende de que esa web tenga muchas visitas y por tanto éxito. Por ejemplo, en youtube tener éxito colgando el vídeo depende de que te visiten el vídeo y de que te enlacen en otras webs (vamos que se haga sharing del vídeo).

En cambio hay otras webs que tienen un sistema meritocrático de valoración. A más participación más prestigio si la gente que te lee te valora bien, entonces más amigos, más lecturas, etc… véase los casos de digg , menéame o ebay.

El usuario a pasado de ser un simple lurker a compilar en sí mismo todos los roles, escritor, periodista, fotógrafo, creador, director de cine, generador de contenidos, webmaster, jugador… y lector, visualizador, votante… y ser un elemento activo de la red.

Tenemos un buen mapa de la web 2.0, pero ¿nos vamos a quedar aquí?
No! El futuro no esta aquí, esto sólo es el primer paso. Habrá más si los usuarios quieren, habrá una web 3.0 (en la que ya asomamos…), habrá una web 4.0 … pero no dejemos que nos controlen, hay que seguir teniendo agujas en los dedos para reventar cualquier burbuja. Hay que ir abriendo espacios de pensamiento, de re-pensamiento.

Una realidad cambiante

Estamos ante una realidad cambiante. Esto nos obliga a replantear y repensar muchos de los paradigmas en los que hasta ahora nos hemos venido basando. La emergencia de la cultura digital gracias a la expansión de las TIC y favorecida por la conexión en red ha generado nuevos modelos económicos centrados en el conocimiento y la gestión de intangibles. La net economy que se apoya y circula por las redes sobrepasa ya los límites de las fronteras electrónicas para instalarse en las redes físicas y presenciales.Modelos económicos creativos como el del software libre con una clara apuesta de poner al servicio de la comunidad la capacidad creativa de grupos de hackers  (en “código abierto”) pone en dominio público tanto herramientas tecnológicas como conocimiento. Iniciativas como ésta entorno a la cultura de la libre circulación del saber y los conocimientos son el futuro.

Las industrias culturales o industrias creativas, como se suelen llamar ahora, son ya un sector económico a tener en cuenta. Según Daniel García-Andújar: “Estas transformaciones están poniendo en crisis los modelos de distribución y gestión cultural dominante. El espacio digital no surgió simplemente como un medio que permite la comunicación, también surgió como un nuevo teatro para todo tipo de operaciones.” La cultura es un factor de construcción y de fortalecimiento de la sociedad. Ese cambio de enfoque hoy debería basarse en una serie de conceptos importantes: los proyectos culturales tienen que estar pensados desde la óptica de conexión entre lo global y lo local, deben combinar lo singular y lo plural, la proximidad y la conectividad y deben favorecer la disminución de las desigualdades sociales. Estaríamos casi todos de acuerdo que la creación, promoción y administración de grandes y elitistas eventos culturales es un modelo obsoleto. Sale rentable por el movimiento de masas que comporta y el gasto en negocios asociados, pero ya no aporta nada nuevo a la cultura.

No se trata tanto de fallos en la política cultural como de cambio de enfoque. Los proyectos deberían poder facilitar el acceso al capital cultural a las personas. La importancia de los procesos de globalización cultural y económica da más sentido a la construcción cultural en el desarrollo territorial. Por eso las industrias creativas son clave, nacen de lo local, del territorio, desde lo pequeño, pero en nuestra sociedad esto es sólo el principio. Hay que pensar hiperlocalmente.  Por lo tanto, hay que generar proyectos culturales en el marco de la economía creativa de ámbito multidisciplinar, centrados en la trasferencia de competencias e ideas. Con una imbricación local e internacional, con implicación publico-privada, proyectos con dimensión relacional.